Bienvenidos a mis pesadillas

Rubinenc, nacido en Terrassa el 13 de noviembre de 2004. Llegué al mundo de forma prematura, y quizá por eso siempre he sentido que mi vida empezó como una aventura adelantada.

Desde pequeño supe que mi forma de jugar no era como la de los demás. Me encantaba crear mis propios espectáculos en casa, interpretar canciones y dar vida a distintos personajes. También recuerdo con especial cariño mis visitas a la Sala, el teatro municipal de Rubí, donde descubrí la magia del escenario a través de todo tipo de espectáculos: circo, danza, musicales… y, sobre todo, teatro.

En la escuela ya destacaba por mi vis cómica y fue entonces cuando mis padres decidieron potenciar esa faceta apuntándome en los Talleres de Teatro Sílvia Servan, en Sant Cugat. Allí algo más que una extraescolar: aprendí, crecí y encontré mi hogar, un espacio donde podía ser libre y ser yo mismo. Durante esa etapa de mi vida participé en adaptaciones teatrales que hicimos de autores como: Agatha Christie, Shakespeare, Yasmina Reza o Molière, entre otros.

Unos años más tarde, cuando finalice el grado medio en Atención a Personas en Situación de Dependencia, tuve claro que quería seguir mi camino en la interpretación. Decidí apostar por ello y me lancé a estudiar el Grado Superior en Técnicas de Actuación Teatral en Actua Studio. Allí cursé tres años de formación profesional y tuve la oportunidad de participar en diversos proyectos y de actuar en escenarios tan especiales como: el Teatre Victòria, el Teatre de Sarrià, el Teatre Municipal de Mira-sol o la Sala Versus Glòries. El amor por el teatro, junto con el apoyo de compañeros y mentores, me impulsó a seguir adelante.

Durante mi formación, nunca dejé de sumar experiencias sobre el escenario. Trabaje en espectáculos tan emblemáticos como: el Parque de Atracciones del Tibidabo, en el Hotel Krüeger, o en Horrorland, el mayor scream park de Europa. Fue allí donde descubrí mi afinidad por el terror, un género en el que encontré una forma muy personal de expresarme. Además, tuve la suerte de coincidir con personas excepcionales con las que sigo compartiendo camino y amistad.

Este último año sentí la necesidad de encontrar mi propia voz, y decidí crear mi primer proyecto original. Tras muchas noches sin dormir, preguntas constantes y horas en la biblioteca de Rubí, nació “La Conferencia”, un monólogo teatral que mezcla terror y comedia. Apenas un mes después de su creación, fue seleccionado en la convocatoria de invierno del Centro Cívico La Farinera del Clot.

Estrené la obra el 13 de noviembre, el día de mi 21 cumpleaños, convirtiéndo ese momento en algo profundamente simbólico: presentar al público una historia propia que une mis dos grandes pasiones, el teatro y el terror, inspirada en mis peores pesadillas. Además, he co-fundado mi propia compañía junto con mi compañera Lupe Blanco, Cia. DeVil. Gracias al apoyo y el interés del público, seguiremos llevando “La Conferencia” y nuevos espectáculos a nuevos escenarios.